Hoy, de nuevo, ensayo..
aprender poco a poco
a decir adiós sin que quede
una veta de tristeza,
a colgar como se cuelga
cuando termina
cualquier conversación.
Y cada vez me es más fácil
colgar mi ropa
y ordenar mis polleras.
Colgarme una sonrisa,
a pesar de esos días
de cansancio y poco humor.
Colgar el vestido,
aunque es más cómodo,
guardar el pantalón.
Colgar un cuadrito,
después de mi poco aprendizaje
con el taladrador.
Colgar un folleto
en cualquier pizarrón...
Pero no hay manera
de que me sea fácil
colgar el teléfono
después de oír tu voz...
Sol Gutiérrez
martes, 15 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario