
Lloran tus ojos.
Mi alma esta herida.
La cuna vacía
acompaña el silencio
de la habitación.
Punzante el dolor
que juntos compartimos,
y no encuentro palabras
que puedan reconstruir tu nido.
Tu lecho, desecho,
nadando entre lagrimas,
tu cuerpo y la desazón.
Lloran tus ojos.
Se nos fue una vida.
Quisiera ayudarte.
No puedo.
No tengo energía.
Sol Gutiérrez

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