
Ya no quiero dormir,
porque despierto
extrañando tu calor
y al extrañarte me desvelo,
mis manos se agitan,
me fluyen los versos,
y escribo sin pausa
al compas de un corazón
que sediento de amor,
palpita al ritmo de tu nombre.
Es que durmiendo,
todo el tiempo te sueño,
y cuando despierto,
con mi cama vacía,
se apaga la luz
que en mis ojos brillo.
Si yo me duermo,
dulzura mía,
tendré menos tiempo,
tendré menos vida,
para vivir despierta,
soñando con tus besos
y degustando tu sabor.
Sol Gutiérrez

No hay comentarios:
Publicar un comentario